Salud oral,enfermedades periodontales y tratamiento odontológico

Instructor: Iratxe Viteri

• Odontóloga.
• Especializada en implantología oral, regeneración ósea y periodoncia.

Esta formación aborda de manera integral la salud oral y la enfermedad periodontal, combinando una base científica actualizada con orientaciones prácticas para la prevención, el tratamiento y el acompañamiento odontológico en personas con discapacidad.

En la primera parte se analizan la anatomía oral, la prevalencia de las enfermedades bucodentales, la fisiopatología de la gingivitis y la periodontitis, sus factores de riesgo y su relación con la salud sistémica.
Se profundiza en las características específicas que presentan personas con Síndrome de Down, Parálisis Cerebral y Trastorno del Espectro Autista, identificando los factores inmunológicos, conductuales, sensoriales y motores que incrementan el riesgo de enfermedad periodontal.

La segunda parte se centra en el tratamiento y la prevención, incluyendo el diagnóstico precoz, el control de placa, el mantenimiento periodontal, las técnicas de raspado y cirugía cuando es necesario, así como las estrategias de adaptación en consulta. Se presentan herramientas concretas para el cepillado y la higiene oral en casa, adaptaciones de materiales y recomendaciones específicas para mejorar la cooperación y reducir la ansiedad en la atención odontológica. El conjunto de ambas formaciones ofrece una visión completa que permite comprender la importancia de la salud bucodental como parte esencial del bienestar general y la calidad de vida.

Contenido del curso

Duración: 1h

Contenido del Curso

Salud oral
Tratamiento de las enfermedades periodontales
Tratamiento odontológico en pacientes con discapacidad
Diferentes técnicas de cepillado para pacientes con discapacidad
Cuestionario – Salud bocal

Recomendaciones

• Se recomienda realizar la formación de manera secuencial, respetando el orden de los contenidos, para facilitar la comprensión progresiva de los conceptos básicos antes de abordar los aspectos más específicos.
• Resulta especialmente útil complementar el curso con la observación de rutinas de higiene oral, identificando barreras físicas, sensoriales o conductuales que puedan interferir en el cuidado diario.
• Se recomienda prestar especial atención a los apartados sobre factores de riesgo y señales de alarma, ya que permiten una detección temprana y una derivación adecuada a profesionales de la salud bucodental.

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Curso: Salud oral,enfermedades periodontales y tratamiento odontológico

Preguntas frecuentes

1. Por qué mi familiar tiene más riesgo de problemas en las encías o de caries?

Depende del diagnóstico, pero suele combinarse más de un factor: dificultad para mantener una higiene oral completa, ciertos medicamentos, características anatómicas o inmunológicas propias de algunos diagnósticos, y en ocasiones la alimentación. Por eso cada caso necesita una valoración individual por parte del dentista.

2. ¿Cómo puedo darme cuenta de que tiene un problema en las encías si no se queja de dolor?

La enfermedad periodontal suele avanzar sin dolor, así que conviene fijarse en otras señales: sangrado al cepillarse, mal aliento persistente, encías inflamadas o que han retrocedido, o dientes que se mueven. Ante cualquiera de estas señales conviene consultar con el dentista, y mantener revisiones periódicas aunque no haya síntomas.

3.Tiene síndrome de Down, ¿qué debo vigilar especialmente?

Las personas con síndrome de Down tienen más riesgo de gingivitis y de periodontitis, por lo que conviene empezar pronto con revisiones dentales regulares y prestar atención a la higiene diaria. Implicarse en la supervisión o en el propio cepillado mejora claramente los resultados a largo plazo.

4. Tiene parálisis cerebral, ¿Qué puedo esperar en las citas con el dentista?

Es habitual necesitar más tiempo, una posición cómoda y adaptada en el sillón, y a veces el uso de dispositivos como abrebocas o diques de goma por seguridad. La mayoría de los casos toleran bien el tratamiento convencional; en situaciones más complejas se puede valorar la sedación, siempre teniendo en cuenta el historial de salud.

5. Se pone muy nervioso en el dentista porque tiene autismo, ¿Qué puedo hacer?

Ayuda mucho anticiparle lo que va a pasar, pedir citas cortas y bien organizadas, y evitar tiempos de espera largos. En casa, los vídeos o las imágenes sobre la visita al dentista y sobre el cepillado pueden facilitar la comprensión. También conviene comentarle al dentista qué situaciones generan más estrés, para que pueda adaptar el entorno y que la cita sea más llevadera.

6. ¿Cómo adapto el cepillo si tiene dificultad para sujetarlo?

Un mango más ancho o engrosado, o adaptado específicamente a su mano, suele facilitar mucho el agarre y la autonomía. Si no encuentras nada adecuado, el propio dentista puede orientarte sobre qué tipo de adaptación se ajusta mejor a sus necesidades.

7. ¿Es mejor un cepillo eléctrico o uno manual?

No hay uno que sea mejor en todos los casos: ambos funcionan bien si la técnica de cepillado es adecuada. El eléctrico puede ayudar cuando el tiempo o la técnica son limitados, pero conviene tener en cuenta que su tamaño, el ruido o la vibración pueden resultar molestos para algunas personas, sobre todo si hay sensibilidad sensorial.

8. ¿Tiene que cepillarse los dientes solo, o puedo ayudarle yo?

Depende de su nivel de autonomía: lo ideal es que se cepille por sí mismo, aunque sea con adaptaciones, y que la persona cuidadora supervise el resultado. Cuando esto no es posible, es la persona cuidadora quien realiza la higiene oral completa, sin que eso suponga ningún problema.

9. ¿Puede usar pasta con flúor o esos productos que tiñen la placa para ver si se ha cepillado bien?

Ambos pueden ser muy útiles, especialmente si hay riesgo alto de caries, pero solo si la persona es capaz de escupir y enjuagarse de forma segura, para evitar que los trague. Si tienes dudas sobre si es seguro en su caso, pregúntalo directamente al dentista.

10. Le faltan piezas dentales o existe riesgo de que las pierda, ¿Qué opciones hay?

Las prótesis removibles no siempre son una buena opción, porque pueden romperse, ser tragadas o aspiradas, y reducen bastante la capacidad de masticar. Por eso, en algunos casos se valoran los implantes dentales, que suelen colocarse bajo sedación o anestesia general. La opción más adecuada depende de cada situación y debe decidirla el dentista junto con la familia.

11. ¿Con qué frecuencia debe ir al dentista?

No hay una norma única: depende del riesgo y de la situación de cada persona. Una vez controlada la enfermedad, lo habitual es entrar en un programa de revisiones y limpiezas periódicas, que pueden ser cada seis meses, una vez al año o con más frecuencia si el caso lo requiere.

12. ¿Tiene relación la salud bucal con otras enfermedades, como las del corazón o la diabetes?

Sí. La enfermedad periodontal se ha relacionado con un mayor riesgo cardiovascular, con más dificultad para controlar la diabetes, y se está estudiando su posible relación con el alzhéimer y con problemas respiratorios. Cuidar la salud bucal no es solo una cuestión estética: influye en la salud general de la persona.