Inteligencia emocional saludable

Instructor: Corinne Tinoco

• Psicóloga e instructora de yoga
• Especializada en terapia asistida con caballos en personas con diversidad funcional, y talleres y sesiones grupales de yoga y autocuidado.

Este curso invita a explorar la inteligencia emocional desde una mirada integradora y consciente, más allá de las fórmulas clásicas de gestión o control emocional. A través de un recorrido teórico y vivencial, aprenderás a reconocer, comprender y canalizar las emociones de manera equilibrada, conectando con el cuerpo, la mente y las relaciones.

Reflexionaremos sobre los mitos de la inteligencia emocional tradicional, incorporando enfoques actuales basados en la neurociencia, la somática y la autocompasión, para desarrollar una relación más saludable contigo mismo y con los demás. Con recursos prácticos, mindfulness y dinámicas corporales, descubrirás cómo las emociones pueden ser aliadas para el bienestar y la autenticidad.

Contenido del curso

Duración: 1,5h

Contenido del Curso

Introducción
Las emociones
Inteligencia emocional
Cuerpo y emociones
Mente y emociones
Relaciones y emociones
Conclusiones
Práctica
Recursos
Cuestionario – Inteligencia emocional saludable

Recomendaciones

• Te recomendamos realizar esta formación de forma progresiva, dedicando tiempo entre sesiones para integrar los contenidos y realizar las prácticas propuestas.
• El curso incluye ejercicios experienciales y prácticas corporales; procura disponer de un espacio tranquilo y cómodo donde puedas realizarlas con atención plena.
• Cada lección puede resonar de forma distinta según tu momento vital. Tómate el tiempo para reflexionar y conectar con tu propia experiencia emocional.

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Curso: Inteligencia emocional saludable

Preguntas frecuentes

1. El curso habla de dejar que las emociones sigan su ciclo, pero cuando mi familiar tiene una crisis, no puedo quedarme sin hacer nada. ¿Cómo se aplica esto en la práctica?

Dejar que el ciclo emocional se complete no significa no intervenir. Significa no interrumpir la emoción con el objetivo de que desaparezca cuanto antes. En la práctica, la diferencia está en el tipo de acompañamiento: estar presente, ofrecer calma y seguridad sin intentar cortar la emoción es ya una forma de acompañar el ciclo. Lo que el curso desaconseja es distraer, minimizar o redirigir la atención de forma sistemática, porque eso impide que la emoción cumpla su función y hace que quede latente. Acompañar no es pasividad; es estar ahí sin prisa por que acabe.

2. Yo soy una persona muy empática y siempre he pensado que eso me ayuda a cuidar mejor. ¿El curso está diciendo que la empatía es mala?

No. El curso no cuestiona la empatía como capacidad, sino su uso sin límites. La empatía es una herramienta fundamental para el acompañamiento, pero cuando no está sostenida por un trabajo personal propio, puede derivar en hiperempatía: absorber el malestar de la otra persona hasta el punto de perder el propio equilibrio. Cuando eso ocurre, quien cuida deja de ser un apoyo estable para convertirse en alguien que también necesita ser sostenido. La propuesta del curso es cultivar la empatía desde un lugar propio bien asentado, no desde la fusión con el sufrimiento ajeno.

3. Poner límites me genera mucha culpa. Siento que si los pongo estoy fallando a mi familiar. ¿Qué dice el curso sobre esto?

La culpa asociada a los límites es una de las experiencias más comunes en contextos de cuidado y el curso la aborda directamente. Lo que plantea es un cambio de perspectiva: los límites no son una señal de desapego ni de falta de compromiso, sino de autoconocimiento. Cuando se ponen desde el cuidado y la conciencia, no desde la frialdad, comunican a la otra persona que la relación importa lo suficiente como para protegerla. Un vínculo sin límites tiende al agotamiento y, con el tiempo, a la ruptura. El límite bien planteado no aleja; sostiene.

4. Llevo años cuidando y estoy agotado o agotada. El curso habla de inteligencia emocional, pero yo lo que necesito es ayuda real, no más teoría. ¿Tiene alguna utilidad práctica para mí?

El agotamiento que describes es precisamente el punto de partida desde el que el curso cobra más sentido. Uno de sus mensajes centrales es que el malestar sostenido en contextos de cuidado no es un fallo personal ni una señal de que estás haciendo algo mal: es una respuesta legítima a una situación objetivamente exigente. El curso no propone que gestiones mejor lo que ya estás soportando en exceso, sino que entiendas qué está pasando en tu cuerpo y en tus emociones, y que desde ahí puedas identificar qué necesitas. Reconocer el agotamiento como señal, y no como debilidad, es el primer paso para hacer algo con él.

5. Mi familiar no puede expresar verbalmente lo que siente. ¿Cómo puedo saber si sus emociones están bien acompañadas si no me puede decir cómo se encuentra?

El curso dedica una parte importante al lenguaje no verbal del cuerpo como canal emocional. Las emociones no se expresan solo a través de las palabras: la tensión muscular, la postura, los cambios en la respiración, la agitación o el retraimiento son formas de comunicación emocional igualmente válidas. Aprender a leer ese lenguaje en la otra persona, y también en uno mismo, es una de las habilidades que trabaja la formación. En el caso de personas con dificultades para la comunicación verbal, este canal corporal cobra aún más relevancia y merece una atención sostenida.

6. El curso habla de tener una red de apoyo, pero en mi situación estoy prácticamente solo o sola. ¿Qué hago con eso?

El curso no ignora que construir una red de apoyo no siempre es fácil ni inmediato. Lo que sí señala es que la soledad en el cuidado es uno de los factores de riesgo más importantes para el bienestar emocional, y que normalizarla como parte inevitable del rol no es saludable. El primer paso no tiene que ser grande: puede ser nombrar la situación, buscar un espacio donde contarlo, o conectar con otras personas en circunstancias similares. Comunidades como Sumando Sin Límites existen precisamente para reducir ese aislamiento y ofrecer un lugar donde no tener que explicar desde cero lo que implica cuidar a diario.